Jorge L Amarillo

En un mundo que gira ( soneto )

No hay un día que no espere su regreso 
sin saber cuánto de mi ya le estaba amando,
doliéndome por dentro el último beso 
en la soledad donde me fui condenando.

 

Hay tristes letras que contagian mi verso 
el verso donde mi alma la voy deshojando,
en un silencio donde yo estoy inmerso 
con las lágrimas que por ella estoy llorando.

 

Día tras día se termina mi tiempo 
con heridas en el fondo de mi cuerpo 
en un mundo que nunca deja de girar.

 

Y al girar en él ella y yo también giramos
y con dolor aún no nos encontramos 
y yo sin saber si ella me dejó de amar.