Maxi AristarĂ¡n

Ecos en la penumbra

En la penumbra de un alma cansada,  

donde sombras susurran su gris melodía,  

un rayo de luz, en la noche atrapada,  

siente el peso de la fría agonía.  

 

Las plumas y el papel, en un rincón olvidado,  

miran con ansia a un corazón que se niega,  

pues las palabras, en su vuelo encerrado,  

son ecos lejanos que el silencio despega.  

 

No nace la rima, ni el verso se asoma,  

en el abismo de un pensamiento sombrío,  

y en la tristeza de esta mente que se doma,  

el espíritu clama su hondo desvarío.  

 

Mas en la penuria, en la noche profunda,  

un susurro tenue, como un eco perdido,  

invoca la musa que el alma fecunda,  

aunque el corazón, por su miedo, ha cedido.  

 

Así en la lucha entre el querer y el no,  

en la oscuridad de un eterno desvelo,  

se asoma un destello, la chispa del yo,  

en el abismo, nace el verso en el vuelo.