El Corbán

RÉQUIEM PARA LO IRRECUPERABLE

Hoy daría parte de mi vida, y acaso la entera,

por hallar en tu mirada la luz pasajera

que un día fue mía, más necia y ufana,

y se fugó como el viento en la noche temprana.

 

Recuperar los ayeres que torpe estragué,

tejer con mis ansias lo que deshilaré,

rogarle a la luna que en su mudo alarde

desande las horas que el tiempo acobarde.

 

Decirte \"lo siento\", con unción doliente,

con labios febriles, con alma indigente,

mas qué vano intento, qué vil desatino,

tu sombra es un soplo perdido en mi destino.

 

No sirve el engaño, no basta el juicio,

el alma en penuria no atiende artificio,

sin ti solo quedan cenizas marchitas,

un eco exangüe que en sombras palpita.

 

Ríe el destino con vil desparpajo,

me entrega despojos de un dulce atavío,

y hoy, con desdén, me devuelve en un tajo

las horas que otrora maté con hastío.