Cuando espero la alborada
la noche se fortalece
y más lánguida aparece
la luz... ¡Ah, cuan apocada!
La noche está aletargada,
veo solo oscuridades
y en las sombras, como el Hades,
viven zorros en guaridas
con sus garras conocidas
y sus vastas cualidades.
Cuando prima la penumbra
y la luz se vuelve leve
se sombrea hasta el relieve
porque el sol muy poco, alumbra.
Y si nada se vislumbra
en el tiempo más cercano
será tarde o más temprano
que esa luz vuelva a brillar
y el relieve a iluminar
como el sol en el verano.