Jhetsefany

Sin oídos

 

Sin oídos, no caben los gemidos
en tantas oraciones,
sin oídos, se quedan muy perdidos
en cielos sin opciones
donde moran los ruegos transmitidos.

No sirve la palabra sin oídos,
se muere toda fe sin condiciones,
y paran los sentidos
que cantan en los buenos corazones,
quedándose dormidos.

¿No son nuestros lamentos comprendidos?
¿No tienen por perdón sus redenciones?
¿No llevan sabia voz nuestros sonidos
ni verdad en sus guiones?
Quizás son solo ruidos.

 

Jhet