corazónbardo

CORAZÓN SELVÁTICO-379✍️

CORAZÓN SELVÁTICO

 

En la selva cusqueña, mi destino se hallaba,

perdido en la espesura, mi alma vagaba.

Creí hallar una ciudad, pero solo encontré

un rincón olvidado donde mi ser se acogió.

 

Tras la ilusión rota, me entregué al trabajo,

cosechas de café y cacao, forjando mi arte.

Ganándome el pan con sudor y sacrificio,

en la quietud del bosque, el tiempo se desvanecía.

 

Bajo el dosel verde, mis sueños se enredaron,

se hicieron raíces profundas en esta tierra virgen.

Cada amanecer, voces de esperanza me llamaban,

pero al caer la tarde, la melancolía se posaba.

 

El río susurraba secretos a mi corazón,

y la fauna cantaba al ritmo de mi alma errante.

En la sencillez de cada jornada callada,

el aroma del café se convirtió en mi amor eterno.

 

© Corazón Bardo