El nacimiento de un verso
El hombre se sentó
y comenzó a observar todo el paisaje,
luego, se levantó,
para hilar poco a poco su mensaje,
dejándole una vida al personaje,
al cual, tanto insistió.
Dijo: —te soy honesto,
no me importa si he sido yo o es el resto,
mas, digo que soy yo.
Emprendió su camino,
tomando entre sus manos un cuaderno;
cuaderno clandestino,
con orlas del verano y el invierno.
Le puso cada síntoma muy tierno
del cielo tan divino.
Y puso interrogante,
diciendo que ha nacido el verso entrante:
el verso peregrino.
Dux Den