Poeta al atardecer.

AL ROGER.

Debajo de las carpetas de cemento,

el tiempo sepultó nuestras huellas,

los juegos de esas tardes bellas,

de carreras y gritos de contento.

 

Lindas, e inolvidable e la historia,

de bromas y tantos chascarros,

jugando nuestras calles de barros,

que nos llenaban de gloria.

 

Allí en mi Cerro alegre querido

entre el verde bosque y el mar.

nuestras alegrías fuimos a pintar,

para que nunca sean olvido.

 

Gracias doy por tí a mi Señor

porque al finalizar ésta historia,

nos encontraremos en su gloria,

por gracia de Jesus nuestro salvador.