En un bosque oculto, de musgo y neblina,
donde el viento canta con voz cristalina,
había una niña de risa ligera,
que halló un secreto tras la enredadera.
Un viejo arbolito, de hojas doradas,
susurró historias jamás escuchadas,
hablaba de duendes, de luces errantes,
de un reino escondido entre los diamantes.
\"Si cruzas el río cuando el sol se va,
verás las estrellas brillar más allá\",
dijo el arbolito con voz susurrante,
y la niña, inquieta, siguió hacia adelante.
Pisó entre las sombras, cruzó aquel umbral,
y en un parpadeo, no hubo un final…
Cuentan que a veces, al caer la brisa,
se escucha su risa… flotando en la brisa.
— Fin… o tal vez no.