Jess Delargge

INTENTARLO (EL ULTIMO ADIOS)

Te vas infinitamente de mi vida,

Ya no lo ocultare más

No puedo obligar a mi corazón

A mentir en que, de nuevo, me da igual que te vallas.

Aunque es diferente, esta vez, sé que es para siempre,

Realzas un toque rotundo que no había sentido desde que te conocí.

No está bien culparnos, ambos pusimos al otro en una situación difícil

Aunque si existe un culpable más que otro, ese eres tú, mi amor

Si, tu, y mi amor, porque has roto todo del mío,

Tanto, que estoy segura que jamás podre darlo de nuevo,

Supongo que la última vez que te vi

Viniste a robarte lo último que había en mi…

Y yo, obviamente te lo di,

Jamás escatimé, en dejarte claro cuánto te amé, cuanto te amo aún

Porque mi vida jamás ha brillado tanto, como lo hace a tu lado,

Y no creas que no lo intento, he intentado rehacer mi vida tantas veces

Y cada vez que lo hice pensé que tendría éxito

Y cada una de esas veces fracase.

 

Ya no pude sentir nada completo,

siempre al final de cada risa, de cada éxito, de cada momento trascendente o no trascendente, mi mente trae tu rostro a mi corazón para mostrarme, que no, no estoy tan feliz, que sí, tengo una vida, tengo tanto, pero a ti no.

A ti no.

Asi que te culpo por orillarme a buscar tanto en esta vida, y en ese tanto alejarte otro tanto de mí, que logré causar alguna falta en tu corazón también. Si, quizá te hice sentir que algo perdiste, sé que, sí sientes algo de amor por mí, pero, aun así, nada paso en los años que estuvimos tan cerquita, o tan lejos.

 

Perdóname, mi amor, por no estar cuando tú lo esperabas, por romper tu corazón, aunque sea un poquito, perdón por lo que estuvo de mi parte y no lo hice, perdóname porque sé que yo también tengo errores grandes, y talvez te puse en una posición tan dolorosa y difícil, que al final no fue tan difícil tomar la decisión final.

Es solo que, por un segundo, pensé que esta ves si podía anclarme a ti, a nosotros, a la vida que tuvimos en tan poquito tiempo. Si, recuerdo tantas cosas, e incluso más de lo que antes quería recordar. Hubo un momento en el que no podía recordar más. Para no sentir ese astío al compararlo con cualquier realidad actual.

Eres el amor de mi corazón. Y aunque nunca te lo he dicho, te amo, si la vida, y Dios, nos dan la oportunidad, ten por seguro que retomaremos todo lo que quedó a medias, y haremos juntos todo eso que se siente tan bien hacer con el otro, como caminar por la calle a media noche, mientras platicamos por horas y horas, o también podremos hacer de comer juntos para sentarnos a ver películas, te llevare al parque para que nos acostemos en el pasto y tomes mi mano, y yo la tuya, y me perderé dándote un beso… un beso largo, como el primero.. voy a ir contigo a tus eventos y tus iras conmigo a los míos, nos acompañaremos a ver como el otro vive su sueño, te prometo, que voy a estremecer tu piel al acerarme a ti, para desvanecerme y dejarte desvanecer en mí también.

Pero mientras eso pasa, te dejo el poema de la despedida, que es lo único que nos une en este momento.

Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.