Poeta al atardecer.

Como el canto triste de tordo herido,

Cual canto triste de un pájaro herido,

se marchan los últimos días del verano,

sigo tan lejos de las caricias de tu mano,

muy distante también de tus latidos.

no me niegues un favor amor te pido,

que leas de noche mis versos en las estrellas,

desde siempre escribo tu nombre en ellas,

con la dulce pasion de mi humilde poesía,

luminosa es de noche brillante de día,

como tu recuerdo en mi alma mi dulce bella.

 

Si esta noche la muerte a mí me toca,

ya escribí para tí los muros de mis anocheceres,

todos y cada uno de mis dulces placeres,

que fueron tus besos de poesía en mi boca,

ocultos, escondidos como oro en la roca,

de esas subrepticias noches de nuestro ayer,

cuando recien empezamos a florecer,

juramos haríamos nuestro amor eterno,

cumplo mi promesa cuando en mi viejo invierno,

te dejo los poemas de todo mi querer.

 

Autor: Poeta al atardecer.