Emilio Barrios

Tomando mate y mirando el noticiero.

Una noche cualquiera, como tantas, por casualidad te conocí y contigo amanecí.

Fue todo bueno, las caricias, el sexo, pero me di cuenta de que no eras para mí.

El tiempo y su razón me abrieron los ojos; sufriré un poco, es normal, es algo natural. 

Y aunque eres linda, de mí no serías, no podrías; tienes muchas ocultas compañías.

A uno le dices \"te extraño\", a otro \"te amo\", a mí \"te quiero\"; lo vi, no me dijeron, y estar solo prefiero.

No necesitas estar fingiendo, \"no más te quieros\"; soporté muchos inviernos sin el calor de un cuerpo.

No me prometas algo que te será difícil cumplirlas; no lo hagas por hacerlo, la vida continúa y sanan las heridas.

No quiero perder mi tiempo sabiendo que te ves con otros y luego vuelves conmigo como un animal herido.

\"Recuerda esto\", como me dijo una vez un amigo: los Judas se suicidan solos, y tú tienes hasta el beso.

El amor es dulce cuando se deleita de a dos, sabe mejor, pero de a tres su sabor es amarga traición.

Entonces, prefiero no más castigos y un poco de compasión; entiendo que tienes roto los sentimientos, y lo siento.

No te preocupes, aunque lo dudo, yo seguiré aquí, en este agujero, haciendo pasar las noches tomando mate y mirando el noticiero.