Te sigo queriendo tanto
que el amor se me amontona
con fe ciega en tu persona
y loco por tus encantos.
Cubro tu piel con un manto
de lirios, nardos y rosas
con alas de mariposas
y lagrimitas de llanto.
Río por ti de alegría
oyendo mis poesías
teniéndote aquí a mi lado
Recuerdo que me decías
en un tiempo ya pasado
“yo te adoro vida mía”.