O quizás no, quizas sólo en ellos aflora,
la flora de su vida, que se derrite como hielo,
con el cálido Sol de Primavera, y el azul cielo,
que irradia belleza y ternura como una mujer que por amor llora.
Lágrimas que se filtran en mis arterias,
como lo hace la lluvia sobre el suelo,
ya que no es por un muerto el duelo,
sino por un corazón salvaje, cuales potros en caballerías.
Indomable, sentimiento que galopa en el pecho,
al redoble del tambor que junto a él lo acompaña,
más en su mente oscura, divaga un recuerdo que extraña,
poderte besar, olvidando la promesa; convirtiéndola en un hecho.
Besarte apasionadamente a través de los tiempos,
que el amor no tiene, edades, ni barreras,
iré junto a ti veloz, como Corcel en las carreras,
porqué cuándo tu corazón me añora, estoy ahí sin contratiempos.