Ricardo Castillo C.

EL CLIENTE TIENE LA RAZÓN

El colegio es tienda, la clase es vitrina,
el padre es cliente con quejas en fila.
No quiere preguntas, no quiere intentos,
solo que aprueben sin pena ni esfuerzo.

Que no lo regañen, que no lo exijan,
que nadie le diga que algo está mal.
\"Mi hijo no falla, el mundo lo envidia\",
y con esa farsa lo van a enterrar.

Así la escuela se vuelve negocio,
donde la enseñanza es pura apariencia.
Y el maestro, antes faro, antes guía,
hoy solo obedece la voz de la empresa.