Un capibara de origami,
hice de papel en unos celajes.
Sintiendo que me acicalan,
un confuso giro de rodeos.
Mismos que me acorralan,
en dudas, mallas y mareos...
Mis garras desgastadas,
crujen y gruñen al tocar.
Un par de delicadas hadas,
Cuál búho deben besar.
No muy cercano,
ni muy muy lejano;
Divise un mundo gris e inhumano,
que por Dios tienen a un serrano.
¡Ja!, reman dentro de una gran esfera,
La libertad está dentro de cada cera...
Tranquila, no quiero que te me asustes,
y no lo digo por mucho que me gustes.
Simplemente me asfixia serte leal,
temo mucho, que no seas real...