¿A la diestra qué?
¡La vida!
Ilusionada, soñadora
llena de esperanzas
bella en ella; valores…
que nos hace gente de bien
quizás hasta honorables
seres dadivosos, caritativos
honrados, sinceros, confiables.
¡También!
Cobardes miserables envidiosos
sarcásticos, crueles, malvados
egoístas, llenos de odio, hipócritas…
¿Siniestra?
¡La Muerte!
Solitaria, temida, rechazada
final… y comienzo de otras
vidas.
Donde terminan todas las
miserias, se saldan cuentas
no hay errores, ni dolor, ni perdón
no existe distinción viene por todo.
¿Y tú?
¿Dónde te encuentras?
Consultando tus cartas astrales
investigando las manchas lunares
quizás soñando con la misión a Marte
vagando en parajes estelares.
Descansa corazón, comenzó el viaje
ahora soy alma, estoy a cargo,
navegamos en la espiral del tiempo
llevando una urna entre mis manos
con las cenizas de lo que fue mi cuerpo.
En la galaxia seleccioné un lugar sencillo
al alcance de mi estrecho bolsillo
una fosforescente nube de estrellas
entre la constelación de Leo y Virgo.
En plena ingravidez al infinito
polvo al polvo, a los orígenes silencio y paz
de vuelta a casa escapar en una nube bella
y regresar de donde un día partimos
sencillo y complejo innegable destino
origen de la vida fino polvo de estrellas.