juanestrada

Visita

En mis sueños

me visitan

mansos mis muertos;

me ven sin verme

como gatos ajenos

amos de un tiempo

que no me pertenece.

 

Los pierdo (o me pierden)

al alba,

lentos y tristes

como niños que se van

sin despedirse.

 

Volverán otra noche

sin anunciarse y,

sin reconocerme,

entrarán sigilosos

en el insondable campo de mi insomnio.