En este tiempo incierto, mis pensamiento se enredan,
desde que tus ojos me atraparon, no puedo dejar de soñar contigo.
¿Qué hacer para olvidarte? Cada segundo a tu lado,
una ilusión tejida con hilos rotos, las heridas de un amor perdido.
Aún creo que todo está bien, pero la casa susurra tu nombre,
y en cada rincón, tu silueta persiste, como un eco de lo que fue.
En el jardín de mis recuerdos, florecen tus sonrisas, cada pétalo,
un suspiro, cada aroma, una caricia. Las estrellas en el cielo
nocturno, testigos de nuestro amor, ahora brillan solitarias,
en un firmamento sin color.
El viento trae tu voz, un murmullo en la distancia,
y en la bruma de la mañana, se dibuja tu semblanza.
Intento seguir adelante, pero tus huellas me persiguen,
en cada pas, en cada sombra, tu presencia revive.