Subordinada esperanza,
que nació del corazón,
cuando quebrado estaba,
entre duda y negación
temblando de frío,
temblando en calor,
buscando alivio,
que le brinde ilusión
Naufragó y se ahogó,
por buscar en altamar
la tierra perdida,
que en sus sueños vió
Cuando el invierno llegó,
bajo el hielo despertó,
tocando el cielo helado,
que a todo su cuerpo quemó
Cuando la primavera llegó,
el frío cielo se descongeló,
dejando salir al sol,
mostrando su gran resplandor,
despidiéndose de la luna,
que todo este tiempo lo cuidó.