ENRIQUE HORNA

TE VEO

Te veo, discurriendo en el jardín

con un halo de ternura

y tu volcánica pasión por el afecto

tan graciosa a los caprichos del tiempo.

 

Te veo, con tu túnica blanca

de mañanas frescas de verano

con tus cabellos negros que se

entrecruzan en las ramas de mi esperanza.

 

Te veo, caminando por el patio

colgando los sudores del trajinar

enjuagando tus manos del agua vida

y unos ojos tan tiernos por la flor.

 

Te veo, tan sol, tan luna

tan cariño en tu accionar por los demás

tan alegría, tan llanto

en tus afectos por los tuyos.

 

Te veo, nostálgica abriendo tu alma

a tus ausencias más lejanas

tan real en tu encuentro con el adiós

como una errante rosa que no se detiene.

 

EH