No imagines la distancia
ni la falta de unos besos
porque ahí, dentro del alma,
nacerán buenos deseos.
Los deseos que se escapan
como pájaros en vuelo
dando trinos a quien ama
cuando escribes cada verso.
No imagines la penumbra
ni días en soledad
si la luz de toda luna
tu camino ha de alumbrar
porque en medio de la bruma
esa luz te cubrirá.