Alfredo Daniel Lopez

Vampiro

 


Escribir por Escribir MMXXIV
Vampiro

 

Se acerca el final,
lo veo venir,
me siento fatal...
No se que decir.

La vida comienza
donde todo acaba
siento vergüenza
no era yo el que actuaba.

En un ser extraño 
sin saber me he vuelto,
no quiero hacer daño,
pido ser absuelto.

Una noche negra
el mal me sedujo
y el diablo se alegra
de ese cruel embrujo.

Escribir en rima
del mal no me exime.
Me creí en la cima.
Me creí sublime.

Mil caras construye
ese hombre en la red
y a muchos destruye
porque tiene sed.

Fantasma de noche
que busca carnada,
descarga el garroche
y un alma es callada 

Son muchos los muertos
y él quiere su sangre.
Viaja a muchos puertos
lanzando el palangre.

Él duerme de día.
De noche va errante.
Hoy la mayoría 
quiere echarle el guante.

Nos dicen que el ajo
y la cruz protegen,
mandarlo al carajo
que no te aconsejen.

Desde el siglo quince
vive en Transilvania...
veloz como un lince,
toda una alimania.

Quién me lo diría
que el mal se trasmite,
yo sólo quería
que mi muerte evite.

El trato era bueno,
sería su esclavo
pero su veneno
a otro yo no clavo,

pero la verdad
es muy diferente,
y clamo piedad
me he vuelto demente.

Por esta avaricia
de ser inmortal
firmé una franquicia
con sabor a sal.

En mi historia cargo
un sin fin de muertos
y un regusto amargo
de esos cuerpos yertos.

En la primavera
comenzó el bautismo,
fue mi compañera 
mi primer seísmo,

ya entonces creía:
\'que al fondo he llegado\',
quién me lo diría;
que esto no ha acabado.

Pero con la luna
volvía el vampiro
que con tanta hambruna
exhala un suspiro.

Si tú eres martillo
que el clavo no caiga.
que en la noche el grillo
nunca te distraiga.

 

Alfredo Daniel Lopez 
El guardián entre el centeno 
Barcelona España