J.ENOC_A

Es un delito. (Décima espinela II)

Dejé mi alma en bellas prosas

en cada soneto escrito

y tal vez sea un delito

no dejar crecer las rosas,

siempre andar con muchas prisas,

no dejar libre a la pluma

y como si fuera una flama

extingue su rojo fuego

el corazón queda ciego

entonces morirá el alma.