Se fue, con el punto justo de bohemia,
es un sentimiento que nunca desaparece
y, a veces, me noto en la inmensidad
y la tristeza me embarga,
en estas tardes aciagas y amargas,
pero siempre dispuesto
a concederte la eternidad.
.
Regreso a mi interior
y no encuentro una palabra que lo defina,
aunque tu ternura me hace muy bien
y te doy las gracias por arribar tu barca,
a la orilla espumosa de mi vida.
.
Cada vez que despierto, lo hago sin aire,
sabiendo que nada importa,
pues ese punto justo de bohemia
es la razón de mis sueños,
como en un espejo, se refleja y se soporta
el giro del mundo arrastrando a sus dueños.
.
Llegados hasta aquí, he de gritar:
«¡Qué bonita es la vida!».
.
Todo este tiempo que estuve a tu lado,
me hizo sentir diferente,
me quise preguntar:
«¿Y si solo es fantasía?».
.
Atrapado entre las ruinas del amor,
sin una salida hacia la realidad,
abre los ojos, por favor
y mira al horizonte y mira,
cómo me alejo de ti.
.
Solo eres una pobre vagabunda
que no necesita caridad,
te alimentas de cualquier lado del viento,
pero solo me concierne a mí.
.
La caridad no me importa
por mucho que cueste la verdad
y aunque tardes una eternidad,
solo podremos escuchar
el galopar de nuestros corazones,
mientras al caminar veo tu sonrisa
con el punto justo de bohemia.
.
Poem & Rhápsody©
Versos para la despedida.
Alfonso J Paredes.