El tiempo paso como una estrella fugaz. El amor se desvaneció en un inmenso silencio que grita un olvido sin piedad.
Mi herido corazón llora entre la calma y la tempestad, mirando aquella foto que no logro desafiar, hechando una mirada de rencores que no me dejan avanzar y chocando con mi viejo armario que aun conserva su foto y me recuerda que ya no está.