_Amor incendiario_
Vida mía, tu fuego es un derroche,
calor que ni los polos resistieron,
los mares, por tu risa, se encendieron,
y el sol palideció en aquella noche.
Los glaciares te miran con reproche,
los bosques, por tu piel, se consumieron,
las nubes en tu paso se fundieron,
y el viento se sofoca noche a noche.
Eres la causa del calor extremo,
del clima, del deshielo y la sequía,
mas muero si no ardo en ese averno.
Que el mundo se derrita, ¡qué alegría!
Si amarte es un pecado, pues lo quemo,
y juntos ardamos, ¡vida mía!