Sierdi

MURMULLO DE AMOR

 

Ella era una mujer muy fiel,

que sentía, angustia y dolor.

Y un hondo vacío en su ser.

Nadie la endulzaba con amor.

 

Ella miró un ser diferente,

que, con juegos y malicias,

cosquilleó, sagaz su vientre.

Era un don juan de pericias.

 

La cautivaron, lisonjas y caricias,

blandos rellenos chocolates y una flor.

Frases que destilaban mil delicias,

hasta sentir, en el pecho temblor.

 

Y entre sonrisas y jugueteos,

Se besaron ardientemente.

A los días vómitos y mareos.

Y el galán la sacó de su mente.

 

indagó diligente por las calles.

El don juan, se había perdido.

Suplicante con llanto y detalles,

le contó la verdad al marido.

 

En su afonía, dio su veredicto.

Y en silencio, cayó como roca.

En la noche se publica el edicto.

Y en la aurora, su perdón invoca.

 

El niño nació de hermosa presencia.

Su madre le instruyó regios valores.

“Y si algún día, tu padre se presenta”

Dile;

“señor, usted, no tiene los honores”