Reina de mis deseos
Escribir con el alma con mi pluma dorada.
Entre el cielo y la tierra, floreciendo el amor.
Van volando mis versos, encantando a mi amada.
Deslizando mi pluma de pequeño escritor.
Mientras ella me mira muy sonriente y encantada.
Hoy te canto, mi niña, con mi voz de tenor.
Hoy la invito a bailar una bella balada.
Le regalo mil rosas como noble señor.
Mujer llena de encanto, Reina de la ternura
son tus ojos preciosos, tu sonrisa divina;
Afrodita de Milo como bella escultura,
eres mi sol, mi guía tan sencilla, genuina.
Hoy te escribo esta carta sencilla: inspiración,
Reina de mis deseos, me nubla la razón.
Jaime Correa
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