El Imperio es quebrado
Por el corazón consumado
Nuestro sol es apagado
Por el traidor calcinado.
El corazón es partido
Por el alma en olvido
El soldado es perdido
Y el estandarte herido.
Mas nuestras voces unidas
Hace la eterna gloria
Y nuestra muerte indigna
Pinta la gran victoria.
Nuestra fe atormentada
Dicta el sol en el día
Mas la muerte colorada
Nos da honra melodía.
Pues aún en la obscuridad
Y en las lumbreras tardías
Alabamos su dignidad
Bajo las flores rosalías.
Pues la sonrisa es pecado
Y la boca está en luto
Pues la piedad es pasado
Y la esperanza es hurto.
Pues el dorado es amado
Y el castigo proclamado
Pues juro encadenado
Fidelidad al traicionado.