Arvela1957

Silla Vacía

Aún siento el temblor en mis manos, de una noche sin dormir,
se arrastra entre mis dedos, y la luna brilla afuera, muy fuerte, 
los rayos azulados parpadean a través de mi ventana,
como luciérnagas que bailan alrededor de una llama.

 

Los rayos de la luna solían bañar por completo tu rostro,
mientras tu cabello caía, en la funda de la almohada,
y la fragancia de tu cuerpo descansaba, entero, en mi cabeza,
y en un ramo de rosas olvidado, con el amor que ya ha muerto.

 

Nunca imaginé que las palabras que dijiste eran ciertas,
nunca supuse que dijiste eso, lo que querías decir,
nunca pensé decirte cuánto te necesitaba,
nunca advertí que te irías, hasta que lo hiciste.

 

Llega la mañana y la mañana se va sin arrepentirse,
y la noche me trae recuerdos que no puedo olvidar,
la habitación se oye vacía, y resuena en la escalera,
la ropa vacía que cuelga y cae sobre la silla vacía.

 

Y me pregunto si sabes, lo que nunca entendí,
que, aunque dijiste que te irías, muchas veces,
y hasta que lo hiciste, sin ningún remordimiento, 
y lo que nunca imaginé, nunca pensé que lo harías.