Tantas palabras por decir y tengo el silencio sentado a mi lado. Un día hay tanto por escuchar, y al siguiente el fuego inexorable ha consumido esa voz, y empiezas a formar parte de un pasado remoto, mezcla entre la nada y el olvido. Se borran los recuerdos tan fácilmente… ¿Cómo se olvida el aroma de una piel estremecida de caricias? ¿Y una promesa que debía ser eterna?
Tanto por dar, colgado en… en esta habitación que ya no huele a café, ni a besos, solo a humo de estrellas lejanas. Miro por la ventana los rayos de luna. Reflejan en el cristal las marcas que la última lluvia dejó como lágrimas secas del alma. Un cuadro gris me espera cuando regrese la vista a mi interior.
©️