SIN SABER EL MOTIVO
Quieres irte, y me ocultas el motivo,
te veo extraña, triste y como dolorida.
Me duele en el alma este gesto tan pasivo,
y tendré que aceptar esta dura despedida.
Me abandonarás y no parece apenarte
mi sufrimiento, no parece importarte
el qué será de mí, sin ti, que será de mi
vida si no estás a mi lado, si no te tengo
conmigo, para lo bueno y para lo malo.
A tu lado creí que lo tenía todo ganado,
no quiero pensar ahora que todo lo he
perdido porque me dejas, voy a necesitar
ayuda y fuerza mental, pues no sé el motivo.
Creo, que no debes de tener queja del
trato que te he ofrecido, el destino de
todas mis acciones siempre ha sido
seguir andando junto a ti mi camino.
Un camino de dicha, de amor y deseo,
algo que en una pareja refleja siempre
la sinceridad, de un amor como el mío,
un amor puro, verdadero e imperecedero.
Si no quieres estar conmigo, no te voy
a obligar a quedarte, vas a dejar mi alma
sin un corazón, el tuyo, en que apoyarse.
Y mi corazón que es también tuyo, no
conoce el motivo del qué… avergonzarse.
Me juras que no soy la razón de tu huida,
y tal como lo dices tendré que creerte,
creerte, para a continuación perderte,
sin saber el porqué de esta despedida.
Pero quiero que sepas, que siempre,
pase lo que pase, esperaré tu regreso.
Siempre tendrás una mesa y una cama
que… si decidieras volver, se alegrarían
conmigo por estar juntos de nuevo.