Los sonidos del aura tiñeron el cielo,
dando nuevos matices al desvelo,
suspiros intoxicantes,
sueños distantes.
Respira, el día respira,
con trinos de vida,
mientras la doble luna gira,
y el sol hace su salida.
El aire de la mañana congela mis pies,
se distingue por su cielo al revés,
entonando su música de madrugada,
entre filamentos de vida olvidada.