Esta noche helada me tiene oculta entre las sabanas,
medio desnuda sin importar que haga tanto frio,
necesito un calorcito conocido,
unas manos que recorran la cama hasta encontrarme,
que sostengan mi quijada para admirar mi sonrisa coqueta,
y me desnuden bajo la luz blanca de la luna,
duermo sola, pero dormiría mejor contigo,
quisiera que tus manos me den vuelta y me sostengas la cadera,
para que apartes el cabello de mi espalda,
y que a besos apartes el frio,
te recuestes de lado, sin camisa, sin pantalón,
sin bragas, sin calzón,
desnudos, solos los dos,
y antes de hacer el amor, nos atrincheremos,
tú de lado derecho, porque el izquierdo es el mío,
que batallemos a almohadazos,
y no me dejes ganar, porque cuando te ríes de mí,
sabes que me enojo más,
que nos resintamos y me calmes a besos,
y de beso en beso, te me acalores demás,
que tu boca este sobre la mía con el espacio de la coma en una oración,
que te apoderes de mi sin compasión,
y me hagas gritar de desesperación,
que tu cuerpo roce tantas veces el mío,
que confunda de cuál de los dos es ese calor,
que mis piernas encajen en tus caderas,
y gima cada que me atravieses, con excitación,
quiero estar besándote, inquieta, agitada,
rojita, sudada, que exista un beso en cada pausa,
que te apoderes de mis pechos,
mientras yo muerdo tu cuello,
clavar mis uñas en tu espalda,
y cuando terminemos,
empezar de nuevo.