A veces pienso que no viviré mucho tiempo
Pero no puedo decirlo porque me responderían “estás exagerando”, “siempre exageras” o “qué tonterías dices”.
No se porqué no consideran ni un momento el por qué puedo pensar de semejante manera.
En realidad, esa es la respuesta que espero cada vez que tengo la necesidad de expresar lo que siento, por lo que ya no digo las cosas a los demás, y bueno, en realidad no es como que sobren las personas con las cuales confiar.
Tengo más de 20 años de dolor acumulado en el pecho, incluso puedo ubicar exactamente donde me duele y siento las olas de cortisol invadiendo mi cerebro. Pero nadie es un “basurero” como para poder ir a contarle mis cosas para sentirme mejor.
Soy un reloj de tiempo, cada día más y más cosas se acumulan dentro de mi, cosas que jamás podrán salir, que siempre dolerán. Cosas que cuando intentaron salir solo provocaron más dolor, nuevos recuerdos: “eres una exagerada”…
Un día caeré, llegará el momento en que la última gota llene el vaso y éste acabe por derramarse. Unos dirán que es la edad, o que son los malos hábitos, otros, la genética… siempre habrá algo más importante o más lógico para justificar el daño. Yo no diré nada, el mal será callado con analgésicos o cualquier fármaco, pero siempre sola en silencio, hasta que todo finalmente colapse, pero no importa, no es como que alguien extrañe mi voz, ya que jamás fue escuchada.