Pirretráctico

Disolución

Los metros, las palabras y los días
se tornan (dice Juana) en fundamento
de una sólita operación de opuestos,
que son lejanos, como el ave al agua.
Hoy somos odio hecho polvo. ¡Nonada
insensata y juzgadora! Perdonen
las metáforas de rosas y el necio
titular de \"musa\". El grito entreteje
el filamento de un manto ferroso
y carmesí, que cubre por entero
la amargura de callar, rehusar
y huir hacia un lugar que ustedes saben.
Soy nada (lo dijo Pessoa) y apenas
creo que alcanza para sopesar
el grillete de ser lo que es, pues como
el verso exige, debemos ser menos
que nada para que haya poesía.
Existe, si pensamos, una charla,
un soliloquio que nunca se dio,
que fue la génesis de todo. Puede
que considerasen recomenzarla,
o tal vez lo hayan hecho y no lo sepa.
Habitamos el mismo suelo, pero
no el mismo mundo. Sus signos tenaces
urdieron el amor, la rebeldía,
la medida infinita de la tierra.
A ella, a ellas somos. Lo demás son solo
artificios. Yo mismo lo soy. Ireme.