Vendrá la nieve a recorrer tus labios,
con la furia que estalla la avalancha
el llanto quedara cristalizado,
y sobre tu cabello hilos de plata.
Ya no te quiero, pero cuanto te quise,
cual raíz a la tierra que la abraza
se fue mi corazón sin despedidas
y han cerrado las puertas de su casa.
Con ligero equipaje emprendo el vuelo
entre las frías aguas del olvido
no existe en mí el rencor, resentimiento
solo una inmensa paz, leve suspiro.
Se apresuran los días del otoño ebrios de color
derrotando febril el calendario
se arremolinan las hojas por el viento
arropando la tierra con su manto.
Se aproxima el invierno, de los besos, de las caricias
de las cálidas tardes a la espera, de esbozar una tímida sonrisa
de andar de prisa, de hasta la saciedad sentir tu abrazo.
Cuanto te amé, no puedes saber cuánto,
mas la ventisca ha congelado mi alma,
el recuerdo es árbol en la pendiente, que arrastrara a su paso
la avalancha.
Autor. Alexandra 18/3/2025