Eres un girasol que al alba despierta,
sigues la luz con el alma pura.
Fuerte en la brisa, firme en el suelo,
brillas con fuerza, sin miedo al cielo.
Tus pétalos danzan con la mañana,
dorados, radiantes, como una llama.
Y cuando despiertas, el mundo es mejor,
por eso te llamo bonita, con vigor.
Aunque la sombra intente alcanzarte,
siempre te giras sin derrumbarte.
Eres la vida, la luz, el calor,
firme y radiante, como un girasol.