Freddy Kalvo

Oda al viejo

El viejo quedó dormido

queriendo alcanzar sus sueños,

los sueños, que ya marchitos,

los iba arrastrando el viento.

 

El viejo quedó en sigilo

con su mirada hacia el cielo

en busca del sustantivo

que le aplacara sus miedos.

 

Y el viejo que diera tanto,

con tanto trabajo duro

murió con sueños trenzados

 

que nunca jamás obtuvo

y encarrujadas las manos

después de dar muchos frutos…