El Corbán

ETERNA EN MI PECHO

De todos los lazos que el mundo me ofrezca,

ninguno en mi vida te iguala, pequeña,

pues fuiste el milagro que el alma me embesca,

la llama que nunca su fulgor desdeña.

 

Tus risas son himnos que ciñen mi historia,

son ecos dorados de un tiempo sin bruma,

y guardo en el alma tu dulce memoria

como oro en las vetas que el mundo rezuma.

 

Que venga el olvido con zarpas de hielo,

que intente la muerte su danza perversa,

ninguno arrebata lo que en mi desvelo

tejí con mi sangre, mi amor y mi fuerza.

 

Serás mi condena, mi gloria, mi orgullo,

la marca indeleble de un fuego infinito,

y si otros pretenden armarte, un murmullo,

diré con desdén: \"Ella es mi amor bendito\".

 

Mas deja que el mundo se pudra en su suerte,

que corra la vida con sucio aguacero,

tú seguirás brillando, mi estrella, mi fuerte,

mi eterno, divino, amor verdadero.

 

Y cuando mi sombra se funda en la bruma,

y el viento susurre mi nombre apagado,

verás en el cielo mi rastro de espuma,

siguiendo tus pasos, eterno a tu lado.