En pleno Equinoccio de Primavera,
Un poco grisáceo se pinta el cielo,
Miro alrededor y las flores esperan,
Ya sea en lo más alto o en el suelo.
¿Frágiles? ¡No!, son muy fuertes ellas,
Apartan de mi todo rastro de miedo,
Me llenan el alma, como si floreciera,
Balance; todo es parte para lo nuevo.
Rayito de esperanza, mi mirada destella,
¡No morirá! Ni atravesando un desierto,
Llevaré música en la sonrisa lisonjera,
Pasos alegres, ¡Vida! ¡Todo es bueno!