Ricardo Castillo C.

MÁS GIGAS, MENOS IDEAS

El WiFi vuela, el mundo arde,
las pantallas dictan qué pensar.
Saben de todo, comentan de todo,
pero no saben cómo dudar.

Un clic, un scroll, un video al instante,
el tiempo se esfuma sin preguntar.
Las mentes rebosan de datos fugaces,
pero no aprenden a interpretar.

Y así avanzamos, con redes abiertas,
con almas cerradas, sin razonar.
Porque la conexión no es de megas,
es de neuronas que saben dudar.