Con sus letras me sedujo
y el sentir en su palabra,
sobre todo, cuando exclama,
el amor por este mundo.
Si ella vela por lo justo
que guarece en las montañas
es cual pájaro que canta
y denuncia los absurdos...
Y al tomarla aquí en mis manos
sutilmente me da vida
y me vuelve un emisario,
del dolor de las espinas
que utilizan los malvados,
porque así es la poesía...