QUÉ TARDE ME ABRAZASTE (Feliz día de la poesía)
Te busqué con el alma enamorada
en el rumor del viento arrebatado
y en el pico del monte iluminado
con el brillo fugaz de la alborada.
Te pretendí en la nieve inmaculada
en el trigo maduro y consagrado
en el Dios Hombre herido en su costado
y en la fruta de almíbar sazonada.
Cuántas noches pedí porque vinieras
a grupas de corceles imperiosos
y ansiosa te soñaba y presentía.
Partieron mis tempranas primaveras
y llegaste en otoños pretenciosos,
¡qué tarde me abrazaste, poesía!
R. Bersabé