Desearía jamás fijarme en mi apariencia
Ser feliz en un trabajo normal
Hacer cosas normales
Buscar cosas normales
No tener grandes ambiciones
No tener sueños que frustrar
Pero no puedo, detestaría cada segundo de mi existencia. A veces preferiría no tener futuro a tener un futuro vacío, sin cambios, igual que ahora. Lo siento como un presente prolongado, un sufrir perpetuo… un ciclo de dolor, de subsistencia, supervivencia.