Hernán Mejía Silva

EN LA NOCHE

Es como si me llegase,

pese a la implacable lejanía,

su caricia de consuelo,

pues la noche vive para ello,

para la belleza, la complicidad 

y el secreto…

 

Se me escapa, 

entre parpadeo y parpadeo,

¿quién dijo que el amor era eterno?,

la noche se marcha,

con delicadeza inquebrantable,

vestida de mutismos y misterios,

me habla y me recuerda algo de la vida:

que aún respiro,

pese a la existencia misma…

entonces llega la mañana,

cual necesario suspiro,

y me siento a pensar en ella de nuevo.