No me olvidé de ti
solo estás en pausa
para que el alma no duela
y mi vida siga.
Todo ese universo
que encontré en tus ojos
aún me acompaña
cada día,
pero en una forma diferente,
tal vez más etérea,
como el reflejo de la luna
en el agua,
como las calles desiertas
después de una lluvia intensa,
o como esa sensación
de frío y vacío,
que dejan las noches de insomnio.
Aceptar haberte perdido,
fue aceptar también
la llegada de los años
y la soledad.
No me olvidé de ti
solo estás en pausa,
porque ya mi corazón
por fin entendió
y te puso en ese lugar del alma,
hasta entonces inhabitado,
del no dolor
del no insistir
del no llorar.
No hay olvido,
solo es una larga espera
de un reencuentro,
de un sueño
y de un amor.
Ana María Indacochea Garreta
Marzo 22 2025