- Cómo vas amigo mío,
Hace rato no nos vemos.
- Hay mi hermano y falta que hace
Airear contigo mis lamentos.
- Dime pues, qué mal te aqueja
Que traes una voz que sabe a nada.
Ya no llamas, ya no escribes.
Qué pasó, te escucho, habla.
- Pues pasa que hace unos días,
que corte mis propias alas,
cuando la vi marcharse en la calle,
después de pedirle que se marchara.
¡Yo mismo hermano mío!, ¡yo mismo!,
yo mismo le dije: \"Ve a casa\".
Y se fué y me la quedé mirando
con la esperanza de que volteara.
Mi corazón explotaba acá en mi pecho.
Y apreté los puños pa no salir corriendo.
Y oculto entre los ruidos de la noche,
me ahogué en mi propio silencio.
- ¿Y por qué no fuiste tras ella?
porque la daño con mis inseguridades.
Pero dime Cayito. ¿La amas?
Más que nadie amigo más que a nadie.