Bajando, bajando, voy hacía tí
Entre ramas, y cientos de espinas
Sangré algunas veces, pero seguí
Perdí mil veces el camino
Pasé horas buscándote
Hasta que me guiaste con tu sonido
Me raspé, con tantas piedras
Para encontrarme
Con tu insoportable frío
Me sostuve, rompiendo tantas cuerdas
Para toparme,
Con más piedras en tu río.
Mantuve, siempre las ganas
Por bajar y bajar
A ese cuerpo de agua mío
Por piedras, no tengo manos sanas
Y bajé sin esperar
Más piedras en tu río.